La mayoría de los estudiantes al terminar la preparatoria, tienen una frase constantemente en sus mentes: «quiero estudiar». Sin embargo, múltiples situaciones pueden impedir que esa meta se cumpla tan rápido como quisieran.

A veces la necesidad de un ingreso, un viaje inesperado o simplemente la necesidad de un receso en tu educación antes de tomar una de las decisiones más importantes de tu vida, pueden retrasar tu ingreso a la universidad.

No obstante, si estás leyendo esto es porque ya lo tienes decidido: quieres estudiar. Debes saber que la educación, especialmente la universitaria, es el arma más poderosa que como joven puedes tener. Algunos de los beneficios que nos da son:

  • Te permite alcanzar un salario y una calidad de vida mejor.
  • Te abre la mente a nuevas perspectivas y te vuelve más crítico.
  • Te convierte en un candidato competitivo en el mundo laboral.
  • Te permite crecer a nivel personal.

Recuerda que nunca es tarde para prepararte y lograr tus metas. Eso sí, debes asegurarte de tomar las decisiones que marcarán esta etapa de tu vida con mucha atención y paciencia, pues definirán, en gran medida, tu posibilidad de alcanzar el éxito.

De hecho, si eliges una profesión que no te llene o una universidad que no se adapte a tu plan de vida, puedes perder mucho tiempo y dinero. Pero, ¡no te preocupes! existen muchos recursos para ayudarte a encontrar las opciones que más se adapten a ti y a lo que buscas.

Si ya estás listo para empezar a planear tus estudios universitarios, hoy te hablaremos de 6 cosas que tienes que hacer para poder tener un título profesional y conquistar tus metas.

1. Elige tu carrera sabiamente

Elegir la profesión a la que te vas a dedicar toda la vida es una decisión que requiere de autoconocimiento y reflexión. Debes tener muy claro quien eres y qué buscas para que hagas una elección acertada.

Sabemos que hay una gran oferta de licenciaturas que puedes elegir y que pueden generarte confusión al momento de tomar una decisión. Para esto, lo más importante es que te relajes y analices, especialmente, dos cosas muy importantes que a continuación te explicaremos:

  I. Tu personalidad y tus aptitudes

Lo primero será analizar tu personalidad, tus intereses y tus capacidades. Conocerte a ti mismo te dará un buen panorama sobre qué tipo de actividades son las más indicadas para ti. Recuerda que aunque lo más importante es que disfrutes lo que haces, también es fundamental pensar en qué cosas eres bueno. Para ayudarte en este proceso, responde a las siguientes preguntas:

  • ¿Cuáles son tus mayores fortalezas?
  • ¿Qué tareas se te dificultan?
  • ¿Cómo te ves a ti mismo en 5, 10 y 15 años?
  • ¿Qué competencias te gustaría desarrollar?

Contestar este cuestionario no sólo te ayudará a elegir la carrera universitaria indicada para ti, sino que te será de gran utilidad para desarrollarte como persona. Sabemos que este proceso no es nada fácil, por lo que debes tomarte todo el tiempo que necesites.

Por suerte, hay muchas herramientas que te serán muy útiles para profundizar en tus intereses, por ejemplo un test de orientación vocacional, el cual a través de diversas preguntas enfocadas a tu personalidad y a tus capacidades, te mostrará qué carreras son más afines a tu perfil. ¿Quieres hacer uno? Te dejamos el link aquí.

También, si necesitas un poco de ayuda extra, no dudes en buscar el perfil de ingreso que tiene cada licenciatura. Esto lo podrás consultar en las páginas web de las universidades y puede aclararte muchas dudas. Por ejemplo, si te interesa la Ingeniería Industrial puedes consultar qué características debes tener para estudiarla con éxito aquí.

  II. Tus opciones de carrera

Otra cosa sumamente importante que debes hacer antes de elegir cuál será tu profesión, es conocer a profundidad las materias, el campo laboral y la industria a la que pertenecen los títulos universitarios que te interesan.

En muchas ocasiones, lo que imaginamos sobre una licenciatura es muy diferente a lo que encontramos una vez que empezamos a cursarla. La gran diversidad de carreras, que existen actualmente, ha dado lugar a que cada una sea más especializada y, por lo tanto, debes estar seguro de que la carrera que elijas te lleve al camino que quieres tomar.

Para esto, lo mejor será que platiques con alguna persona que haya egresado de la licenciatura de tu interés o con alguien que la esté cursando y resuelvas todas tus dudas. Asegúrate de que te platiquen sobre cómo es un día en la vida de alguien que estudió su carrera y cuáles son las actividades que desempeñan. De esta forma, tu decisión será más informada y seguramente más acertada.

Por último, ingresa a diferentes bolsas de trabajo y descubre qué ofertas laborales hay para las carreras de tu interés, esto también te ayudará a tener una idea más clara de tu campo de acción.

Cual es la mejor licenciatura

2. Escoge una universidad a tu medida

La segunda elección más importante que tendrás que tomar en el proceso de planear tus estudios es, sin duda, la universidad. Muchas veces esta decisión se toma muy a la ligera y puede tener muchas repercusiones en tus metas, por ejemplo, si no logras adaptarte a los horarios o el enfoque de los profesores no es el que buscas, probablemente tu experiencia universitaria no sea tan satisfactoria como lo esperabas.

Para poder elegir la mejor opción para ti hay 4 cosas que debes de tomar en cuenta:

  I. Tipo de universidad

Hay muchas cosas que pueden variar entre instituciones y que pueden definir en qué universidad puedes desarrollarte mejor, por ejemplo, en cuanto al tipo de aprendizaje hay algunas escuelas que ofrecen las 3 opciones educativas: presencial, semipresencial y en línea, pero muchas otras sólo ofrecen una o dos de éstas.

Por otro lado, en cuanto al horario existen 2 alternativas: matutino y vespertino. No obstante, hay lugares en donde no es elección del estudiante, sino que hay una jornada programada para todos los que estudian cierta carrera.

Asimismo, cada universidad tiene una ideología diferente y será importante que estés cómodo con la forma de pensar de tu casa de estudios pues, en muchas ocasiones, suele influenciar la forma en la que aprendes ciertos temas.

  II. Oferta educativa

Sabemos que no todas las universidades ofrecen las mismas licenciaturas, por lo que será muy importante que elijas una institución que sí imparta la carrera de tu interés.

Eso sí, debes tomar en cuenta que cada escuela da un enfoque diferente a sus carreras por lo que no será suficiente que elijas con base en la licenciatura, sino que tendrás que revisar el plan de estudios de cada colegio para que puedas analizar qué perspectiva empata más con tus objetivos.

Por ejemplo, algunas veces las carreras están muy enfocadas al área administrativa o de emprendimiento y, en otras universidades, la orientación es mucho más humanista. Ninguna es mejor que otra, debes elegir según tu personalidad y tus planes a futuro.

También, hay muchas escuelas que dan una mayor prioridad a la parte práctica de la licenciatura que a la teórica o viceversa. La clave es tener muy claro qué esperas aprender y en qué áreas te gustaría desarrollarte al egresar.

Por último, investiga quiénes conforman al equipo de profesores de las diferentes universidades ya que, muchas veces, esto terminará definiendo tu elección.

  III. Oportunidades para egresados

La elección de universidad que hagas no sólo te acompañará en tu etapa universitaria, sino que seguirá siendo importante al egresar. Esto se debe a que cada institución tiene diferentes formas de dar seguimiento a sus estudiantes

Algunas escuelas ofrecen cursos y especializaciones para que te mantengas actualizado una vez que obtengas tu título universitario, otras te ofrecen bolsas de trabajo y algunas otras acceso a diferentes instalaciones como bibliotecas, centros de cómputo o laboratorios.

Asegúrate de investigar qué oportunidades te ofrece cada institución porque muchas veces éste puede ser el criterio que te ayude a definir entre dos opciones muy similares de universidad.

  IV. Reconocimiento

Para muchos reclutadores en el mundo laboral, la universidad es un factor que puede darles mucha información sobre el candidato que tienen enfrente. En este sentido, debes buscar que la institución que elijas sea reconocida en factores que puedan ayudarte según tus expectativas futuras.

Por ejemplo, si buscas desempeñarte en un lugar que valoran mucho la parte ética y de valores en una universidad, será mejor que busques un lugar con ese enfoque y, por otro lado, si consideras más importante que tu escuela sea reconocida por su alto nivel académico, deberás buscar una institución con prestigio en ese sentido.

3. Investiga los requisitos de admisión

Todas las carreras tienen distintos requisitos de ingreso, algunas carreras requieren que sus estudiantes tengan mayores conocimientos y habilidades en el área de lógica y matemática, mientras que en otras se buscan aspirantes con aptitudes para la comunicación oral y escrita o idiomas.

Además, cada universidad tiene una serie de condiciones necesarias para que una persona pueda ser parte de la institución. Con esto en mente, debes acudir a la universidad de tu interés y asegurarte de que cuentas con todos los requerimientos.

Si bien en cada universidad serán diferentes, los requisitos más comunes que tendrás que cumplir son:

  • Certificado de preparatoria.
  • Examen de admisión.
  • Pruebas psicométricas.

En muchas ocasiones, las mismas universidades ofrecen cursos de preparación para que apruebes el examen o una vez iniciado el proceso de admisión, imparten un curso propedéutico para ayudarte a tener la preparación suficiente para estudiar la carrera que elegiste.

4. Planea cómo cubrirás tus gastos universitarios

Sabemos que estudiar una carrera universitaria es una gran inversión para tu futuro; sin embargo, no siempre es fácil costearla.

Antes de elegir tu universidad, será muy importante que te informes sobre los costos, no sólo de la colegiatura sino también de la inscripción, los laboratorios e incluso de los materiales que te pedirán. También, debes solicitar que te expliquen las diferentes opciones de financiamiento y becas a las que puedes recurrir para afrontar estos gastos.

En general, casi todas las instituciones educativas ofrecen estos 3 tipos de beca:

  • Académica. Se otorga a estudiantes que destacan en sus estudios por sus altas calificaciones.
  • Cultural. Se concede a personas con aptitudes para el teatro, la danza o la música.
  • Deportiva. Se aplica a quienes cuentan con competencias sobresalientes para algún deporte como el baloncesto, fútbol, atletismo, natación o voleibol.

Eso sí, las últimas dos categorías implican que el aspirante asista a cierto número de ensayos o entrenamientos al año, y que tenga una buena participación en las presentaciones o torneos en los que represente a la universidad. Además, este tipo de becas tienes que renovarlas cada semestre o año, según la casa de estudios, y debes mantener un buen promedio para conservarla.

Ten en mente que también algunas instituciones financieras externas a la universidad pueden ser de gran ayuda para cubrir tus cuotas universitarias. Asegúrate de acudir a diversas opciones para que descubras cuál se acomoda más a tu capacidad de pago y cuál te ofrece mejores beneficios.

También, muchas universidades ofrecen trabajos internos para que puedas ayudarte. Acude a la coordinación de tu carrera para que tengas un panorama completo de tus opciones y puedas ser considerado para tomar una vacante. Esto no sólo te ayudará en el ámbito económico, sino que te ayudará a construir un mejor currículum para tu futuro laboral.

Lo más importante es que descubras el plan que más se adapte a tu presupuesto y a tu plan de vida para que puedas desarrollarte de la mejor manera en tus estudios. Recuerda que es muy importante que resuelvas todas tus dudas y que estés convencido de la elección que hagas, ya que tu etapa universitaria tomará, en promedio, 4 años.

Si quieres conocer más sobre cómo conseguir financiamiento educativo, da clic aquí.

5. Investiga las opciones de experiencia laboral que te otorga tu universidad

Como comentamos antes, para muchos estudiar y trabajar más que una opción es una necesidad por muchas razones: tener un ingreso, pagar la universidad o simplemente por desarrollarnos en nuestro campo laboral para impulsar el cumplimiento de nuestras metas.

Es aquí donde debemos de aprovechar todas las oportunidades que las universidades nos pueden brindar. De hecho, muchos empleadores valoran mucho el esfuerzo y sacrificio de los estudiantes que se deciden a trabajar mientras estudian, ya que esto habla de personas con mucha disciplina e interés por superarse. Así que, ¡no te preocupes!, valdrá la pena que hagas todos estos esfuerzos.

Además, a nivel personal, tener un empleo desde la universidad te ayuda a madurar y a tener mucha más confianza en tus conocimientos y en tus capacidades. Eso será una gran ventaja para que sepas presentarte ante las diversas empresas y puedas mostrarte como un buen candidato para cubrir sus vacantes.

Teniendo todo esto en mente, infórmate sobre las distintas opciones que tu universidad puede ofrecerte para vincularte en el mundo laboral. Esto será especialmente importante también al momento de graduarte porque encontrar un empleo no siempre es tarea fácil.

Aprovecha todas las oportunidades que tengas en tu casa de estudios y será mucho más sencillo que te incorpores al campo laboral.

Si ya estás convencido de que aplicar a un empleo puede ser de mucha ayuda, te dejamos este artículo que te dirá cómo prepararte para una entrevista de trabajo importante. De todas formas, ten en mente que no siempre serás aceptado en tu primera opción de empleo, encontrar el trabajo ideal puede tomarte algo de tiempo.

6. Arma tu plan para la universidad

Como ya viste en los párrafos anteriores, la universidad te ofrece una infinidad de alternativas, esa es la riqueza y la virtud de esta etapa tan importante, la oportunidad de vivir experiencias importantes y conocer a personas relevantes que te permitirán aspirar a una mejor calidad de vida.

Por eso, es muy importante que traces un plan para que logres aprovechar la universidad de la mejor manera, tomando en cuenta todo lo que ya leíste anteriormente, pero también considerando otras opciones que te da la universidad, por ejemplo:

  I. Relacionarte con tus compañeros y profesores

Una gran ventaja de la universidad es que te da la oportunidad de conocer a una gran cantidad de personas. Estos individuos pueden ser muy valiosos para ti en el futuro por la experiencia que pueden compartirte o por las oportunidades que pueden presentarte.

Se dice que relacionarte con las personas a tu alrededor, muchas veces puede definir el éxito que puedes tener en comparación con otras personas.

La mayoría de tus compañeros se desarrollarán en el mismo ámbito que tú y tus profesores ya están dentro de tu campo laboral, así que muy seguramente te pueden abrir las puertas que necesitas para crecer profesionalmente.

  II. Estudiar la posibilidad de irte de intercambio

El intercambio académico es una oportunidad única en la vida que enriquecerá a tu persona y te permitirá conocer otros países y culturas que te harán crecer profesionalmente y como persona, sin importar a qué lugar decidas irte.

Por el lado laboral, las empresas valoran mucho a las personas que viven este tipo de aventura porque saben que se trata de estudiantes que son independientes, con ideas frescas y una mentalidad abierta hacia el conocimiento de otras culturas. Además, en muchas ocasiones, significa que sabes algún idioma.

Sin duda es una posibilidad que debes considerar, a pesar de los posibles costos y los esfuerzos que conlleva, ya que es una experiencia que vale la pena vivir y que sólo la universidad te puede facilitar.

  III. Cursos, diplomados e idiomas

La preparación es la clave del éxito, de eso no hay duda, y la universidad te permite aprender mucho más que sólo los conocimientos incluidos en tu plan de estudios.

Cursos, diplomados e incluso idiomas te permitirán fortalecer tu conocimiento y volverte una persona muy competitiva en el mundo laboral y, en muchas ocasiones, la misma universidad te ofrece contenidos exclusivos y descuentos para seguir preparándote.

Si quieres conocer más sobre esta cuestión, te dejamos este artículo sobre cómo llevar tu formación profesional al siguiente nivel.

Sin duda estudiar una carrera es una oportunidad que no se puede dejar pasar. Los beneficios y las experiencias que te dejará son muestra de lo trascendente que es vivir esta experiencia en la vida.

Eso sin dejar de lado el crecimiento profesional, el cuál en muchas ocasiones requiere de la posesión de un título para seguir ascendiendo y aspirando a un mejor salario, mejores prestaciones y al sueño de construir un patrimonio propio del cual sentirte orgulloso.

Sabemos lo complicado que puede ser no tener tiempo para cumplir con esta responsabilidad; sin embargo, con planeación y mucha disciplina podrás lograrlo.

Hoy en día, la exigencia y las condiciones en el mundo laboral nos piden cada vez más y eso alimenta nuestro miedo a sentir que no podremos cumplir con lo que se espera de nosotros, pero ¿cómo lo sabremos si no lo intentamos?

La edad hace mucho que dejó de ser un obstáculo para atrevernos a vivir una aventura. Es probable que como estudiantes pensemos en nuestros compañeros unos años más jóvenes que nosotros y sintamos que estamos unos pasos detrás; pero, siempre podemos compensarlo con esfuerzo y preparación, con experiencia y entusiasmo.

Estudiar la universidad no es cualquier cosa, es un reto que nos exige, que nos hace crecer y que finalmente, nos hace sentir realizados cuando tenemos en nuestras manos el título que tanto ansiamos.

Esperamos que este artículo te haya gustado, que te ayude a enfocar tus metas y a tomar las mejores decisiones de cara al reto que tienes enfrente, quién sabe, a lo mejor en pocos años te acordarás de este momento y pensarás que unos cuantos minutos de leer un artículo, te ayudaron a ser la persona que eres en ese momento.

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